Culturizándonos en el arte del buen beber…. Cómo degustar un vino

Ago 19 • Destacado, Destacados centrales, Estilo de vida, Portada, Vinos y Cultura • 3119 Views • No hay comentarios en Culturizándonos en el arte del buen beber…. Cómo degustar un vino

Siempre está el fanfarrón que se quiere hacer el más conocedor de vinos y te quiere “chamullar” o el típico personaje que te encontrás fuera de nuestra amada provincia, que te dice: “ah, sos de Mendoza!! Seguro sabes de vinos! O que a la hora de elegir que tomar te dice: “Deja que elija el mendocino, que seguro sabe” y bue… Es ahí cuando empezamos a derrapar y del papelón de no tener la más mínima idea, no se vuelve.
Por eso acá, te voy tirando unos pequeños y simples pero efectivos pasos, para que a la hora de plantarte frente a quien sea, quedés como un campeón.

Pasos para degustar un vino:

Lo primero que tenés que saber, es que la copa se agarra del tallo, y no, no estoy hablando de una planta y para que te orientes un poquito más, mirá esta imagen.

Partes-Copa

Seguro vas a poder observar a alguno que otro más “pro”, que toma la copa por el pie y esto también es correcto, ya que la idea es no agarrarla por el cáliz, nunca jamás en la vida, para que la temperatura de tu mano no modifique la del vino, al no ser que este, esté muuuy frío y necesite atemperarse (adquirir una temperatura optima para degustar, la cual varía según el tipo de vino que estas tomando.)
Bueno, hasta acá ya sabes y podés fanfarronear si ves a alguien que toma la copa por donde no se debe, en cambio a vos, si lo haces bien, te da un toque de estilo.
Vamos a lo importante, la apreciación de la obra de algún artista, su mejor vino.
Comenzá llenando la copa hasta donde termina la curvatura, no más para no quedar como un ebrio (no importa que la llenes varias veces, si lo haces con estilo) ni la llenes menos, que no sirve para mas que afirmar que no tenés la mas mínima idea y estas guitarreando.
1

En el caso de vinos tintos, busca un fondo blanco o lo más claro posible, inclina la copa levemente y trata de definir colores, comenzando desde las orillas hacia adentro. Ahí vas a poder discernir entre colores que van desde el rojo intenso casi violáceo de un vino joven a un rojo teja tipo ladrillo, que habla de un vino más viejo o en su defecto oxidado que denotaría un mal cuidado del proceso de fraccionado. Hay que tener en cuenta que los colores teja, también son propios de vino que han tenido un paso por roble y estos tonos dejarían de ser un defecto.
2

Nariz, es importante no agitar la copa como locos, ya que esto no sólo hace evaporar mas rápido los aromas del vino sin que alcances a apreciarlos, sino que quedás como un salame delante de el que sabe, y que lo único que quiere hacer es quitarte la copa para que no arruines la oportunidad de sentir esos aromas que no se pueden volver a percibir.
Por esto, acerca cuidadosamente la copa a tu nariz e inspira suavemente los aromas que deberías sentir, son los denominados primarios, estos tendrían que recordarte por ejemplo a la uva recién cortada y no a levadura como la de cerveza, que ya denotaría una mala elaboración.
Luego con suave movimiento ondulatorio, sin derramar o salpicar al que tenes al lado, lográs que se desplieguen los aromas secundarios, los cuales se formaron durante la elaboración y denotan la mano de su artista, el enólogo; estos aromas te tienen que traer recuerdos, recuerdos a productos que obviamente el vino no posee y ni siquiera ha tenido contacto con ellos, pero si, te los recuerda, esos aromas pueden ser por ejemplo a dulce de ciruelas como en el caso del Malbec, a pimientos como en el caso del cabernet, a flores o frutas ácidas como en el caso de los blancos o a su infinidad de variaciones y combinaciones, también podes llegar a apreciar aromas que te recuerden al chocolate, café o vainilla en caso de vinos que han tenido su paso por roble.
3
Ya en la boca, con un corto sorbo, pero que alcance a inundar todo tu paladar, masajealo delicadamente con tu lengua y tragalo lentamente concentrándote en los sabores que te va dejando, luego espera y disfruta el “retrogusto”, que es el gusto que te queda después de tragar, no dejes de apreciar cuanto tiempo te dura este sabor para poder decir si es un vino “largo” (significa que el gusto perdura en boca), de “buen final” (que el gusto que te dejó es rico o agradable), o “corto” (que es cuando rápidamente se desvanece el sabor).
4
Nunca te mojes los labios y digas mmm que rico, porque si estás delante de alguien que tiene una mínima idea, no sólo va a pensar que sos un tremendo gil y va a querer que te tragues la copa entera, sino que nunca más en su vida va a querer compartir un vino con vos, darte a probar o peor aún, si sos aspirante a enólogo, en su vida te va a recomendar y cada vez que él se entere de un evento o vacante, no te va a querer invitar, para que nunca jamás le hagas pasar vergüenza.
5Quiero destacar que hay una muy amplia gama de descriptores, que hacen a la buena interpretación de aromas, colores y sabores de un vino, pero que se adquieren con práctica y estudio.

Espero que te sirva esta sencilla guía para no solo quedar bien a donde quiera que vayas, sino que también, te sirva para poder descubrir a cada paso un poco más de este apasionante mundo de colores, aromas y sabores, el mundo del vino.
6
Ilustraciones de Marcelo Marchese

Post relacionados

Si te gustó este post, déjanos tu comentario que nos encanta leerlos!

« »